miércoles, 22 de febrero de 2012

Críticas de Alfred Marshall al homo economicus


A pesar de que la idea de homo economicus se relaciona en ocasiones con el pensamiento de Adam Smith, aunque el economista escocés no la postulaba (ver post La otra economía), en ningún momento utilizaba ese término.
Uno de los primero economistas en utilizar el término, aunque en su idioma y no en la locución latina, fue Alfred Marshall. El economista inglés es considerado el padre de la síntesis neoclásica que se considera base de la teoría económica. Su obra Principios de Economía fue el principal libro sobre la materia hasta el ascenso de Samuelson y la síntesis matemático-keynesiana. Y en ese paso se consolidó la premisa de la maximización de resultados monetarios de los agentes.
Porque cuando Alfred Marshall utilizó el término “hombre económico” fue precisamente para advertir de que el ser humano tiene más motivaciones que la monetaria que deben tenerse en cuenta. Así lo expresó en el prólogo de la primera versión de su obra principal:
"Ethical forces are among those of which the economist has to take account. Attempts have indeed been made to construct an abstract science with regard to the actions of an “economic man,” who is under no ethical influences and who pursues pecuniary gain warily and energetically, but mechanically and selfishly. But they have not been successful, nor even thoroughly carried out. For they have never really treated the economic man as perfectly selfish; no one could be relied on better to endure toil and sacrifice with the unselfish  desire to make provision for his family; and his normal motives have always been tacitly assumed to include the family affections. But if they include these, why should they not include all other altruistic motives …?"
 Principles of Economics, Preface to the First Edition (1890), par. 3.
La reacción de Marshall era lógica ante la figura del homo economicus o economic man. Después de todo él podía apreciar en su época numerosos actos altruistas como la liberación de esclavos o las obras de caridad. Por esa razón expresó:
“No doubt men, even now, are capable of much more unselfish service than they generally render: the supreme aim of the economist is to discover how this latent social asset can be developed most quickly, and turned to account most wisely”
Principles of Economics, Chapter 1 Book 1
Pero los economistas posteriores no compartieron ese objetivo y condujeron la economía por otros derroteros.

2 comentarios:

  1. ¿Qué hay de "hombre de paja" y qué no en la caracterización contemporánea del "Homo Oeconomicus", como util historiografico sobre el que ciertos enfoques contemporaneos, sobre todo en economica conductual tienden a definirse?
    A día de hoy no tengo esto todavía claro.

    Retengo de un artículo reciente de 2008 de Samuel Bowles en las páginas de Science que la diferencia principal está en considerar que los motivos económicos y los motivos morales no son aditivos -visión tradicional- sino que pueden interactuar de maneras que no es posible de predecir a priori sin investigación empírica.

    Supongo que debe haber mucho más que esto y tal vez algún día me sumerja en la lectura que hagan de esto los historiadores de la ciencia (que me imagino que debe ser algo crítica del uso de esta etiqueta tan alegremente para desginar la vision de varias generaciones de economistas).

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    1. Sin duda que el homo oeconomicus es una etiqueta pero también hay que reconocer que la necesidad de desarrollar herramientas matemáticas en la economía ha hecho obviar al mainstream que los supuestos son eso, supuestos.

      Además no podemos obviar como Bowles nos recuerda que el homo oeconomicus al que supuestamente se refería Smith poco tiene que ver con el agente contemplado en el modelo de Arrow y Debreu. Precisamente esa ruptura es la que denunciaba Marshall y sobre la que trata el post.

      Un saludo,

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