martes, 16 de junio de 2009

El documental "The corporation"



Algo hay en la naturaleza humana que le hace ser pesimista. Algo hay que hace que considere el pasado mejor que el futuro. Algo hay hace que resulte atractivo la posibilidad de catástrofes futuras. La industria de Hollywood lo sabe muy bien. Primero fueron las películas de accidentes aéreos y los grandes incendios en rascacielos. Después vinieron los asteroides que se estrellaban en la tierra y las inundaciones motivadas por el cambio climático.

En el terreno económico, no fueron su pericia en elaborar teorías lo que dio popularidad a Malthus o al Club de Roma sino sus predicciones (inclumplidas) apocalípticas. ¿Hubiera pasado a la historia Nostradamus si no hubiera vaticinado el fin del mundo? Si además añadimos elementos conspirativos como el de Los protocolos de los sabios de Sión tendremos la fórmula del éxito.

En la actualidad han surgido diversas voces contrarias a la empresa culpándola de todos los males. Una de ellas es el documental canadiense The Corporation. La institución de la empresa nació muy restringida en sus orígenes y su desarrollo no puede estar exento de crítica pero en ocasiones el documental cae en el simplismo. Así lo comparan con un monstruo que arrasa con todo lo que encuentra con el objetivo de lograr un beneficio, como si no se pudieran obtener beneficios sin aportar algo positivo a los demás. Por ejemplo hace un test psicológico sobre la figura de la empresa y concluye que se trata de un sociópata. Lo hace poniendo diversos ejemplos de situaciones por las que han atravesado una variedad de empresas. En todas ellas se comportaban como Homo Economicus quien sin duda se podría catalogar de sociópata.

Que existan empresas malvadas no significa que todas las empresas lo sean. Como cualquier otra agrupación está sujeto a las debilidades de los seres humanos. De la misma manera que existan estados malvados no significa que todos los estados lo sean o que existan personas malvadas no significa que toda la raza humana lo sea.

El problema de generalizar que todas las empresas tienen ese comportamiento ayuda a que se convierta en realidad. Un estudio realizado por Frank, Gilovich y Regan (1993) mostró evidencias que aquellos estudiantes que cursaban cursos de economía neoclásica que utiliza el modelo de Homo Economicus consideraban a sus semejantes como más egoístas que aquellos que cursaban otros estudios. Ferraro, Pfeffer y Sutton (2005) hacen un repaso a aquellos estudios que muestran que la maximización de beneficios puede convertirse en una profecía autocumplida, al enseñarse a los gestores de empresas, estos lo aplican y hacen que las compañías funcionen efectivamente así.

¿Estaremos actuando como esas sectas apocalípticas que realizan suicidios colectivos ante un final del mundo que realmente sólo les llega para ellos?

2 comentarios:

  1. Las corporaciones serán empresas pero no todas las empresas son corporaciones...

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  2. El diccionario de Oxford define “corporation” como “empresa”. La palabra española “corporación” es definida por el DRAE también como empresa aunque añade que normalmente se refiere a grandes empresas o agrupaciones de ellas.

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