miércoles, 14 de enero de 2009

Madoff: el ENRON de las ONG

Uno de los hechos novedosos de la estafa llevada a cabo por el ex-presidente del NASDAQ Bernard Madoff es que varios de los afectados eran organizaciones sin ánimo de lucro. Entre ellas se vieron afectados las fundaciones de Steven Spielberg y del Premio Nobel de la Paz Elie Wiesel, la cual se dedicaba a mantener la memoria del Holocausto y que ha quedado totalmente arruinada.

La estafa no sólo afectó a fundaciones judías sino también a muchos de sus donantes. Mardoff logró captarlos como clientes gracias a que era un importante contribuyente de varias organizaciones benéficas.

El escándalo ha destapado varias debilidades en la gestión de las ONG afectadas. La primera se refiere a que los órganos de gobierno no llevaron a cabo las debidas diligencias, entre ellas la diversificación de la cartera que es la primera regla de las inversiones. La segunda es sobre la sostinibilidad de crear un patrimonio y después utilizar sus réditos para los lograr los fines perseguidos. Esa política fue la que instauraron los primero filántropos como Andrew Carnegie y Jonhn D. Rockefeller. Si en vida colaboraron en diversas causas, ambos crearon instituciones con importantes recursos para que continuaran con su legado. Entre ellas la Carnegie Hero Fund dedicada a recompensar los actos heróicos. Pero en la actualidad las nuevas generaciones prefieren elegir directamente qué proyectos quieren apoyar sin intermediarios en vez de destinar sus donaciones a crear un patrimonio. De ahí que surgan iniciativas como las Bolsas de donantes.

Este proceso es el contrario al que experimentó la iglesia católica, que primero dependía exclusivamente de las donaciones de los fieles para más recientemente pasar a formar un patrimonio con cuyas rentas poder sostener sus actividades. Y esa política también ha provocado quebraderos de cabeza a la iglesia, primero con la quiebra del Banco Ambrosiano y después con el caso Gescartera, que también afectó a otra entidad sin ánimo de lucro: la ONCE. La Iglesia cambió la gestión de sus finanzas y creó tres sicav que mueven 18 millones de euros: Umages, gestionada por Caja Madrid; Vayomer (Santander) y BI Gran Premiere (Banco Espirito Santo).

Resulta llamativa la reflexión realizada sobre la implicación de ONG en la estada de Madoff realizada por Mario Conde en su blog:

Cierto es que son víctimas de la estafa Madoff. Pero antes de ingresar los fondos en sus cuentas, esas entidades sin ánimo de lucro decidieron traspasar sus dineros a esos lugares afamados con el deseo de obtener un lucro extraordinario. Eso es lo real. Teóricamente no se conformaron con la rentabilidad habitual, la que se encuentra al teórico alcance de los mortales con ciertas sumas de dinero en sus alforjas, sino que, animados por lo que sea, pero alimentados de alguna forma de avaricia, mas o menos tenue o intensa según se quiera, lo cierto es que se dirigieron al hombre ese y le dieron dineros a cambio mas dineros de los habituales en inversiones semejantes. Así que víctimas de Madoff, no cabe duda, pero de su propia codicia antes que nada

Y que grandes fortunas pierdan dinero por querer mas dinero encaja dentro del patrón habitual de lo humano y nadie debe rasgarse las vestiduras, ni las morales, porque no es del caso, ni las físicas, porque hace frío en este invierno, pero que entidades sin ánimo de lucro, que las principales organizaciones judías de beneficencia se encuentren esquilmadas por el fracaso de un organización que era un altar de la avaricia instrumentada a través de información mas o menos privilegiada, esto clama bastante al cielo. Pero, claro, en esta sociedad nuestra son tantas las reclamaciones al cielo que no pueden despacharlas todas. Se acumulan los expedientes. Quizás deberíamos trabajar un poco todos para sacarlos adelante y reducir su volumen futuro....

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