miércoles, 26 de noviembre de 2008

Sol: de ONG a banco

En 1984, un grupo de empresarios bolivianos ligados al sector microempresarial en el país solicitó a Acción internacional Técnica (AITEC) de Cambridge, Estados Unidos que investigue la oportunidad de crear una institución sin fines de lucro que pueda a poyar el desarrollo de microempresas en el país. El estudio concluyó, entre otras cosas, que la falta de acceso a recursos y, principalmente la falta de acceso al crédito a través del sistema financiero formal era el principal factor limitante para el crecimiento de la microempresa. Desde esa perspectiva, el 17 de Noviembre de 1986, inversores internacionales y bolivianos inauguraron la Fundación para Promoción y el Desarrollo de la Microempresa como una Organización No Gubernamental (ONG).

Esta entidad empezó a proveer pequeños préstamos para capital de trabajo a grupos de tres o más personas dedicadas a actividades similares quienes se unían y se garantizaban formalmente para cumplir con sus obligaciones. Así, en Enero de 1992, la Organización No Gubernamental tenía un portafolio de 17,000 clientes con préstamos de 4 millones de dólares, y 5 sucursales localizadas en las ciudades de La Paz, El Alto, Cochabamba y Santa Cruz. Hasta ese momento, el desarrollo positivo de la ONG y la existencia de una gran demanda insatisfecha por servicios financieros fueron las principales razones que permitieron al Directorio de la institución de expandir sus actividades al encuentro de la demanda de créditos en el creciente sector de las microempresas.

La alternativa más prometedora y el instrumento más viable para alcanzar sus objetivos y superar las limitaciones surgidas de la estructura legal y financiera de Organización No Gubernamental fue la fundación en 1992 de un banco comercial que se denominó Banco Solidario S.A.

Se establecían así dos entidades: BancoSol; crédito comercial y operaciones de ahorro basadas en la rentabilidad y la ONG; sin ánimo de lucro, manteniendo su rol social para la investigación y desarrollo para el banco. Los inversionistas fundadores tuvieron la oportunidad de invertir en el Banco o de ser donantes de la ONG.

Su accionariado está compuesto por inversionistas privados locales y extranjeros, entidades de cooperación internacional y la ONG que aportó la mitad de su cartera para obtener el 44,2% del capital del banco. Los inversores se sintieron atraídos por una mezcla de rentabilidad y prestigio. La ONG lograba ampliar sus servicios a su público objetivo y además se beneficiaría de los dividendos que pagara el banco cuando fuera rentable.

En estos 16 años, el banco ha logrado superar los períodos de recesión mejor que los bancos convencionales y desarrollar una labor social de forma autosostenible.

Más: Banco Sol

Más en Otra economía:


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...