sábado, 11 de octubre de 2008

Invertir en árboles


Una de las visiones más habituales y catastróficas es la de la tala indiscriminada de árboles por parte de malvados especuladores. Un árbol es como cualquier otra inversión, precisa de la movilización de un capital y tras un plazo se obtiene una rentabilidad. Una vez talado, si no se vuelve a plantar otro árbol se acaba con futuros ingresos.

El único caso donde se puede producir esa visión catastrófica es cuando la árbol no pertenece al que lo tala, por lo que no tiene incentivos para plantar otro árbol ya que el beneficio lo puede obtener otro diferente.

Cuando quien planta el árbol sabe que va a poder aprovechar el rendimiento que produzca se crean oportunidades empresariales como las de Preciouswood. Se trata de una empresa suiza que se dedica a gestionar bosques tropicales. Cotiza en bolsa y cuyos principales accionistas son fondos de inversión, fondos de pensiones y particulares. Entre sus actividades se encuentran:

  • Mantenimiento de bosques existentes: En Brasil el manejo de los bosques existentes es llevado a cabo de manera cuidadosa y sostenible asegurando en consecuencia su conservación a largo plazo. Esto se hace teniendo en cuenta las directrices del Forest Stewardship Council (FSC). La industrialización de la madera se hace en el mismo lugar y en aserraderos propios.

  • Reforestaciones: En Centroamérica reforestamos tierras de pastoreo abandonadas con especies como la teca y otras especies nativas. Las reforestaciones se realizan teniendo en cuenta las directrices del FSC. Para incrementar la biodiversidad se aplica un concepto mosaico, resguardando bosques secundarios, árboles remanentes, teca y árboles nativos.

  • CO2 y Energía: Incorporado en nuestro enfoque de manejo sostenible de los bosques, se encuentra también el uso de los residuos de la madera para la generación de energía eléctrica y el registro y venta de certificados de emisiones de CO2.

  • Comercio: La subsidiaria Precious Woods Europe en Holanda comercializa en Europa la madera tropical certificada. A través de las filiales en Brasil se abastece el mercado de Suramérica, Asia y Norteamérica. En Centroamérica se comercializa localmente.



También existen empresas que invierten en árboles de países desarrollados en los países desarrollados. Es el caso de Cambium que posee bosques en Estados Unidos y Australia o Ence, el mayor propietario de bosques de eucalipto en Europa.

Incluso existen proyectos más novedosos que no trata de poseer los árboles, sino que su objetivo es rentabilizar los derechos ambientales de los bosques. No se trataría de obtener beneficios de la tala de los árboles sino de rentabilizar el resto de aportaciones del bosque: creador de lluvias, soporte de la biodiversidad de especies, estabilidad meteorológica. Es el proyecto de CanopyCapital de captar inversores para mantener los bosques amazónicas en Guayana. Su gran problema es la existencia de free-riders que se beneficiarán del mantenimiento de los bosques sin que ellos puedan cobrarles.

En la selva guayanesa también se desarrollan otros proyectos más prágmatica como es la captura de CO2 o el ecoturismo como es el caso del Iwokrama centre.


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