martes, 16 de septiembre de 2008

Los debatidos beneficios de Grameen Danone

El grupo Grameen abarca numerosas empresas sociales en diferentes sectores de actividad. En muchas ocasiones el grupo forma joint ventures con otras compañías. Es el caso de la sociedad Grameen Danone. Los directivos de la compañía láctea francesa llevaban tiempo preocupados por compatibilizar su rendimiento económico con su compromiso social, para lo cual deseaban establecer un modelo híbrido que rindiera cuentas de sus objetivos financieros pero también de los objetivos sociales y medioambientales.

Muhammad Yunnus desconfía de modelos híbridos y prefiere distinguir empresas maximizadoras de beneficios por un lado y empresas sociales por el otro. El objetivo es que las empresas respondan únicamente de un objetivo, lo que supone más facilidad de control. Por esa razón ninguna de esas empresas reparte dividendos. Pero eso no significa que no obtengan beneficios, ya que asumen la obligación de lograr un retorno de la inversión de los accionistas idéntico al importe invertido.

Los directivos de Danone incluyeron el objetivo de que la nueva sociedad ofreciera una pequeña rentabilidad a los accionistas, del 2% o el 3%. Yunnus se mostró reticente a esta medida ya que consideraba contraria al espíritu de las empresas sociales.

Resulta curiosa la postura del economista de Bangladesh. Un donativo tiene un retorno monetario del 0%, es decir, que una vez que lo entregas no vas a recibir cantidad alguna. Una inversión en una empresa social depara un retorno del 100%, es decir, puedes recuperar la cantidad invertida. Según el modelo plantado por Yunus lo que recuperas es el importe nominal aportado pero no el real. Si la empresa social tarda diez años en devolver el capital aportado, el poder adquisitivo de ese dinero habrá descendido. Para devolver la cantidad realmente aportada, la empresa social debería ofrecer una rentabilidad anual al menos igual que el nivel de inflación. Por lo que la reclamación de los directivos de Danone no parece tan desproporcionada ni incompatible con el espíritu de las empresas sociales.

Yunus considera que en cualquier caso la empresa social va a poder devolver el capital aportado, pero eso sólo ocurrirá en el caso de que el proyecto prospere. Habrá casos de empresas sociales que fracasen y no sean capaces de devolver el capital. Para que el conjunto de una cartera ofrezca la devolución de las aportaciones, la rentabilidad de las empresas sociales exitosas deberían compensar las pérdidas provocadas por las empresas fracasadas. El intento de Yunnus de “criminalizar” la obtención de beneficos en las empresas sociales parece ir en contra de la propia lógica de ese tipo de empresas e inversiones.

2 comentarios:

  1. Hola Luis Carlos.
    Muy interesante los artículos que has escrito sobre el Grameen Bank y la join venture que crearon Danone y Grameen bank.
    Hace poco tiempo acabé de leerme el libro de Muhammad Yunnus y como economista tengo creo que realmente plantea modelos autosostenibles e innovadores de ayuda al desarrollo.
    Desde que terminé el libro he intentado encontrar algo de información sobre implantación de empresas sociales en el mundo, pero apenas he encontrado algo de documentación. No se si tu podrías aportar algo de información a este respecto.
    Un saludo y gracias de antemano.

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  2. Gracias por el comentario, Javi. Periódicamente publico en este blog ejemplos de empresas sociales. También puedes encontrar más casos en los blogs nextbillion.net y en psdblog.worldbank.org.

    Un saludo,

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