martes, 23 de septiembre de 2008

Individualizar la responsabilidad

En un post anterior me preguntaba sobre si las empresas son responsables y me encontraba con la reflexión de que actitudes claramente reprobables que hacen algunas empresas difícilmente serían asumidas por personas individuales como el famoso incidente de Bhopal.


En otro post se trato las ventajas de publicitar los actos responsables porque incentivaba a otros a seguir ese camino. Pero hacerlo público también puede ser la causa de llevar a cabo actuaciones éticas, aún en contra de la opinión de Mamoneides, porque da una señal de status ante los demás. Nos encontraríamos en un estadio menor que la cúspide de la autorrealización en la pirámide de Maslow que defendía Mamoneides.


Uno de los problemas de esa motivación es que la existencia de premios monetarios provocaría una desincentivación de actuaciones éticas como muestran Bénabou y Tirole (2006). Si desaparece la “publicidad” de lo bueno que somos, una parte importante de los agentes ya no actuará responsablemente.


¿Cambia nuestra actitud cuando no vamos a ser recompensados o criticados socialmente por nuestras decisiones? De ahí los problemas que pueden provocar la existencia de incentivos exclusivamente monetarios. Los individuos que son accionistas de una empresa reciben la recompensa monetaria, dividendos, pero no la crítica social ante una actitud irresponsable. No es nada nuevo. El comportamiento de los hinchas en los campos de fútbol cambió por la obligación de que todas las localidades fueran sentadas, lo que dificultó el anonimato.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...