miércoles, 22 de agosto de 2007

La otra economía

En economía existen supuestos o abstracciones que se consideran ciertas para la construcción de determinadas teorías aún sabiendo que no los son. Igual que el naufrago que supone que tiene un abrelatas en una isla desierta para poder comer la comida enlatada. Muchas de esas suposiciones permiten simplificar para poder analizar mejor aspectos concretos y conocer mejor la siempre compleja realidad. Pero muchas veces también suponen una cortina de humo que nos alejan de esa realidad.

Una de las abstracciones más utilizadas es la denominada “homo economicus”, en la que todos los hombres maximizan su utilidad que consiste en obtener los mayores beneficios posibles con el menor esfuerzo. Se suele ligar esta idea a uno de los textos más citados en economía en la que Adam Smith afirmaba en La Riqueza de las Naciones:

“No es de la benevolencia del carnicero, el cervecero o el panadero de lo que esperamos nuestra cena, sino de sus miras al interés propio, y nunca les hablamos de nuestras necesidades sino de sus ventajas”

El problema radica en que la simplificación que nos ha llevado a este razonamiento es falsa de partida. Tan falsa que el propio Adam Smith en su Teoría de los Sentimientos Morales escribió:

"(...) por muy egoísta que se suponga a las personas, hay algo en su naturaleza que los insta a preocuparse por la ventura y felicidad de los demás, no obteniendo de ello otro beneficio más que el placer de observarlas".

Vernon Smith trató de explicar esta aparente contradicción mostrando que los hombres se comportan como homo economicus en contextos impersonales donde la gente intercambia bienes siguiendo sus propios intereses, y es la mano invisible del mercado la que opera. Por el contrario, en situaciones de alto intercambio social, es su propensión a intercambiar solidaridad, afecto, compasión y ayuda la que opera.

Pero esta explicación no concuerda cuando los consumidores rechazan comprar productos si han sido fabricados violando los derechos humanos o cuando prefieren comprar productos más caros si eso supone mejores condiciones para unos productores que no conoce personalmente.

Es totalmente compatible que el mismo panadero que nos exige el pago por el pan que tanto le ha costado producir, se lo regale a aquellos que considere necesitados. Pero no se lo regalará a aquello que considere deberían haber podido comprárselo. De la misma manera, el consumidor que adquiere un automóvil al fabricante más económico prefiere pagar más por un balón de fútbol si eso supone que en vez de hacer trabajar a menores sea posible su escolarización. En ambos casos se maximizan su utilidad, que no es el beneficio económico sino su felicidad. La lograremos a veces acumulando dinero para pagarnos unas vacaciones o un coche nuevo. Otras donando dinero a causas humanitarias o participando en un coro. Cada una de las cosas lo haremos por egoísmo, por buscar nuestra felicidad.

3 comentarios:

  1. Buen post. En lo que a mi respecta me interesa todo aquello que promueba una suerte de pluralismo economico, donde no solo las ideas neoclasicas-neoliberales-monetaristas predominen, ya que en la vida cotidiana coexisten varias formas de hacer e imaginarios que internalizan la economía. De hecho nunca sostengo que la economia estandar no sirve, si no mas bien que hay mas tipos de economia de las cuales no se habla en la academia. La economia comunitaria, la economia social, la economia comprensiva, la economía popular, en fin lo que me gusta llamar Socioeconomía. Y desde la Socioeconomía se puede afirmar que existen muchos y variados tipos de comportamientos economicos, incluso considerar la disonancia cognitiva entre actitud y conducta que nos advierte la psicologia, y que por tanto el comportamiento egoista es solo uno mas de los diversos tipos de comportamiento y que este se debe a un sin número de factores. Es por ello que es relevante tu comentario ya que ayuda a re-pensar ciertos mitos que hemos asumido como cierto. Como lo es el que las personas persigamos siempre y en todo lugar fines egoistas.

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  2. Gracias por el interesante comentario.
    Si la economía aspira a ser reconocida como una ciencia no deberían existir diferentes economías. Pero el actual mainstream adolece de ciertas debilidades que debemos tratar supere incorporando muchas de las ideas hoy consideradas como economía alternativa.

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  3. Luis Carlos: He encontrado comentarios muy interesantes en tu blog, la primera revelación, tan esperada para mi, fue el de la banca ética, soy colombiana, un país infame en cuanto al ejercicio de las libertades de estas entidades; por eso talvez, a grandes necesidades, grandes respuestas. Me llena de esperanza esta posibilidad y en cuanto a tu definición de "otra economía" me encantó la conceptualización del "homo economicus" no su esencia, pero es bueno partir de estas reflexiones para poder autoanalizarse. Mil gracias por la lista de opciones de banca ética en Europa! Se verán pronto en Colombia y Latinoamerica estas opciones en materia de bancos? Espero que sí. Un saludo cordial

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